El decreto de vivienda que duró un día: qué cambia en tu alquiler (y qué no)

Si tienes un piso alquilado, la semana pasada habrás oído de todo. Que se acababan los alquileres por habitaciones, que los contratos de temporada pasaban a ser de cinco años, que ya no se podía subir la renta. Y luego, que no, que nada.

Esto es lo que ha pasado, contado con calma, y lo que nosotros revisaríamos esta semana si el piso fuera tuyo.

Lo que pasó, en tres fechas

  • 30 de septiembre: se publica en el BOE el Real Decreto-ley 26/2026, con cambios importantes en el alquiler.
  • 1 de octubre: entra en vigor.
  • 2 de octubre: el Congreso vota si lo convalida y no salen los votos. Queda derogado.

Estuvo en vigor poco más de un día. Ese mismo viernes cayó también un segundo decreto que prorrogaba los contratos de alquiler.

La respuesta corta: hoy todo sigue como el 30 de septiembre

Las reglas que aplican a tu alquiler son las que había antes: la Ley de Arrendamientos Urbanos, con los cambios que trajo la Ley de Vivienda de 2023. Si tu contrato se firmó antes del 1 de octubre, no tienes que cambiar nada por este decreto.

No es la primera vez este año. En marzo se aprobó otro decreto que permitía a los inquilinos prorrogar su contrato hasta dos años, y a finales de abril también se derogó.

Qué pretendía cambiar

Aunque haya caído, merece la pena saberlo, porque dice hacia dónde se quiere ir:

  • Alquiler de temporada. Había que justificar por escrito una causa real para que el contrato fuera de temporada: trabajo, estudios, un tratamiento. Si no, podía pasar a tratarse como vivienda habitual.
  • Alquiler por habitaciones. La suma de las rentas de todas las habitaciones no podía superar lo que se cobraría por la vivienda completa.
  • Contratos de vivienda habitual. Prórrogas extraordinarias y límites a las subidas de renta.
  • Desahucios. Ampliaba la suspensión para hogares vulnerables cuando el propietario era un gran tenedor o un fondo, y distinguía esos casos de los particulares.

Por qué te importa aunque se haya caído

Porque es muy probable que vuelva, entero o por partes. El alquiler de temporada y el de habitaciones están en el centro del debate, y son justo los dos que más se usan en Gran Canaria con estudiantes y trabajadores desplazados.

Lo más barato que puedes hacer es tener tus contratos en orden ahora, como si la norma ya estuviera aquí. Si vuelve, no te pilla. Si no vuelve, tampoco pierdes nada.

Lo que revisaríamos esta semana si el piso fuera tuyo

  1. Si alquilas de temporada: que la causa esté escrita en el contrato y sea verdad, con algún papel que la respalde. Un contrato de temporada que en realidad tapa una vivienda habitual ya era un riesgo antes del decreto, y lo sigue siendo.
  2. Si alquilas por habitaciones: un contrato por habitación, las normas de la casa por escrito, un inventario de cada cuarto y los suministros claros desde el primer día. Y haz la cuenta: suma lo que cobras por todas las habitaciones y compáralo con lo que pedirías por el piso entero.
  3. En cualquier contrato: apunta cuándo vence y cuándo toca actualizar la renta. La mayoría de los sustos llegan por una fecha que se pasó.

Lo que no haríamos

  • Cambiar contratos en caliente, ni pedirle a un inquilino que se vaya «por si acaso».
  • Hacer caso a las cadenas de WhatsApp. En una semana así circulan muchas cosas que no son verdad.
  • Meter en un contrato de temporada a alguien que va a vivir ahí de forma habitual. Es la forma más rápida de tener un problema, con decreto o sin él.

Cómo lo llevamos en Azulaya

Gestionamos larga temporada, estudiantes y alquiler por habitaciones. Los contratos los hacemos nosotros, no salen de una plantilla de internet, y tenemos apoyo jurídico en menos de 48 horas para lo que surja.

Cuando una norma cambia, o casi cambia como esta semana, lo revisamos nosotros. Tú te enteras de lo que te afecta, y de nada más.

Si quieres que miremos tus contratos con todo esto en la cabeza, cuéntanos qué tienes.

Artículo revisado el 6 de octubre de 2026. Si se aprueba un nuevo decreto, lo actualizaremos aquí mismo.